miércoles, 2 de enero de 2013

Contribución de los esclavos africanos y sus descendientes al desarrollo de la región de Cárdenas (1800 - 1880).

Por: Lic. Mabel Espinosa Valdés, profesora auxiliar
Introducción Buscar las particularidades locales que caracterizan a las expresiones religiosas de origen africano en el municipio de Cárdenas, siempre ha sido un deseo investigativo para la autora, que tuvo su momento inicial con el trabajo titulado: “Signos y significados en la colección de etnología religiosa del museo de Cárdenas”. Este trabajo corroboró la idea de la presencia en la región, de africanos y descendientes durante la segunda mitad del siglo XIX y se hizo evidente con la existencia en el museo”Oscar M. de Rojas”, de objetos y documentos vinculados con la esclavitud y sus expresiones religiosas. Indagar en las causas que condicionaron los asentamientos africanos en la región de Cárdenas, la procedencia cultural de los negros esclavos, los procesos de adaptación a la región y su vida social, constituyeron aspectos por dilucidar, antes de intentar caracterizar las particularidades locales que se aprecian en las prácticas religiosas actuales. Las fuentes bibliográficas y documentales consultadas sobre el tema de la esclavitud en Cárdenas, aportaron al trabajo una valiosa información acerca del poblamiento en la región y su desarrollo económico. Los estudios realizados por el equipo de Historia Local, aún inéditos, evaluaron la presencia africana en la región, como fuerza de trabajo esclava y su participación en los procesos independentistas (1895); historiadores locales como Carlos Hellberg con su libro, Historia estadística de Cárdenas, Leonardo García Chávez, Historia de la Jurisdicción de Cárdenas, Figueroa, Guzmán, caracterizaron de manera general la región durante el siglo XIX. Los documentos del Archivo Histórico de Cárdenas y el Archivo Histórico Provincial de Matanzas, permitieron profundizar en temas como la trata negrera, cimarronaje y sublevaciones esclavas. Los límites geográficos actuales del territorio de Cárdenas distan mucho de la amplitud alcanzada durante el siglo XIX, el área comprendía los territorios actuales de: Limonar, Jovellanos, Pedro Betancourt, Perico, Colón, Lagunilla y Martí. La ubicación geográfica, en la costa norte, con una bahía natural que facilitaba la salida rápida de los productos hacia el exterior, determinó que a partir de la cuarta década del siglo XIX, se le anexaran a la pequeña ciudad fundada en la segunda mitad del siglo, un grupo significativo de territorios. Las variaciones en los límites geográficos de la región de Cárdenas a partir de entonces estuvieron determinadas por los poderes judiciales que le concedió el cabildo de la Habana. Por todo lo antes expuesto, la región de Cárdenas comprende los límites geográficos en los cuales fungió como cabecera de la jurisdicción. Para definir el período histórico del tema seleccionado (1800- 1880), se tuvo en cuenta algunos aspectos significativos. Cárdenas alcanzó durante esta etapa un desarrollo económico ascendente, determinado no sólo por su posición geográfica que facilitaba el comercio con el exterior, sino también por la extensión de territorios que abarcaba como cabecera de la región. El trabajo tiene un enfoque Materialista – Dialéctico, en la forma en que se aborda el aporte del negro esclavo al desarrollo económico y social de la región de Cárdenas durante el siglo diecinueve (1800-1880). El método empleado para cumplir los objetivos propuestos es el Histórico-Lógico, al estar basado en acontecimientos ocurridos en la región a partir de los cuales analizamos los procesos económicos y sociales que determinaron el esplendor que alcanzó Cárdenas durante la referida etapa. La investigación está encaminada a refirmar la importancia del componente africano para el desarrollo económico y social de la región de Cárdenas en el período comprendido de 1800-1880. El resultado obtenido sirve como referencia o punto de partida para posteriores investigaciones del municipio y sus tradiciones culturales vinculadas con el componente africano. Asentamiento de la población africana en la región de Cárdenas. Antecedentes. La región de Cárdenas tiene sus antecedentes históricos-culturales más antiguos en la época de los aborígenes, los cuales han dejado una huella de su permanencia desde la zona nordeste del río CanÍmar, incluyendo Carbonera, Camarioca, Cantel, La Conchita, Guásima y Virama; por el oeste hacia el río Siguagua, La Manui y La Ciénaga de Majaguilar. Otras evidencias se adicionan en los cayos Galindo, Cruz del Padre, Cinco Leguas y en áreas de la bahía, como la Cueva de Ambrosio y Musulmanes, las del sitio de Jorajuría en el actual municipio de Martí y las Yahití. Las características naturales en cuanto a su geomorfología – relieve llano débilmente ondulado, pendientes relativamente pequeñas con una temperatura media anual de 24,1oC que se modifica sobre todo en las áreas costeras; abunda una vegetación rica en jagüey, júcaro, arbustos como el granadillo, orquídeas, bosquecillos estacionarios, entre otros que se mantienen hasta la actualidad. Durante muchos años la actividad económica fundamental fue la pesca, caza, recolección y la agricultura junto con la industria económica; las áreas de montes y fértiles valles permitían una disponibilidad de frutos, aves y mamíferos diversos. La conquista de América por los europeos y la ocupación de Cuba por los españoles se inició desde la primera década del siglo XVI, las costas de Cárdenas fueron exploradas en 1509 por Sebastián de Ocampo como parte del reconocimiento dado a la Isla para su posterior colonización encaminada a la explotación geográfica y económica. En 1514 terminada la exploración total de Cuba, Velásquez determinó crear núcleos de vecinos españoles en los territorios habitados por indígenas y no fueron las primeras villas fundadas los únicos pueblos formados por los conquistadores. Las primeros mercedes de tierra se comenzaron a realizar de manera oficial a partir de 1516 cuando la Corona confirma las mercedes otorgadas por el gobernador Velásquez, este proceso extendido hasta bien entrado el siglo XVII estaba dirigido a estimular el desarrollo de la ganadería y la agricultura a los interesados en poseer tierras, las tierras no adjudicadas seguían siendo realengadas. A partir de 1536 los cabildos en Cuba decidieron repartir las tierras realengadas y para adquirirlas, se podía aportar determinada cantidad de dinero sin tener presente la categoría de extensión, ya sea peonía o caballería. Esta mercedación adoptó el tipo de hatos y corrales para la cría de ganado mayor o menor respectivamente y los sitios de labor para el cultivo de frutos menores. El territorio conocido con posterioridad como la región de Cárdenas no fue de interés hasta la segunda mitad del siglo XVI, cuando el 12 de septiembre de 1569 se comienzan hacer las concesiones de tierras en Camarioca, Macurije (1573), las Ciegos (1576), Las Guásima (1628), entre otros repartos1. La mayoría de estos otorgamientos fueron realizados de forma provisional y no representaban la posesión de propiedad, los beneficiados eran figuras prominentes de la Villa de San Cristóbal de la Habana, regidores, procuradores con títulos nobiliarios; estas comarcas pertenecían a dicho cabildo. Durante el siglo XVI y XVII, chozas y caseríos se extendieron, sobre todo, hacia el nordeste del territorio, desarrollándose actividades económicas como la extracción de sal, la ganadería y el corte de madera. A partir de siglo XVIII comienza la explotación extensiva de los recursos del territorio al constituirse las primeras zonas de desarrollo agrícola. Los negros esclavos se introducen en la región con el objetivo de sustituir la mano de obra indígena. En lo adelante se continúa mercedando tierras y formando nuevos caseríos como los corrales de Siguapa y Siguagua en 1702, San Juan de las Ciegas en 1709, el Corral Nuevo en 1719, Hato Nuevo en 1742, Cantel (1817), Camarioca (1817), Palmilla (1818) y Lagunilla (1825), entre otros.2 En el año 1825 se funda el poblado del Conde de Lagunilla, que propició que notables familias habaneras y cercanas a los sitios ya comarcados se congregaran. A este lugar dirigido por el Capitán Pedáneo Ángel Jerez se le adjudica la dirección de las comarcas cercanas: Cantel, Guásima, Canaleto, Camarioca y Siguagua; con sus tenientes gobernadores en cada poblado. La necesidad de los hacendados de la zona de aumentar sus ingresos y comercializar sus producciones, los conduce a buscar un sitio más fácil para el tránsito de las mercancías dentro y fuera del país. A pocos kilómetros de Lagunilla, en la costa norte, ya se estaba formando un núcleo poblacional alrededor de los primeros muelles y almacenes que se habían creado en ese lugar. El 8 de marzo de 1828 se funda San Juan de las Ciegas y Cárdenas y en 1839 se traslada la capitanía de Lagunilla para Cárdenas y comienza el desarrollo económico de la región, condicionado por la habilitación del puerto, la construcción a gran escala de ingenios azucareros en la zona y las prerrogativas dadas a Cárdenas como cabecera de la región hasta el 1878. Otro factor que propicia desenvolvimiento económico de la región fue la llegada a partir de 1791 de numerosos colonos franceses como consecuencia de la Revolución de Haití, los cuales se convirtieron en grandes cosecheros de café, aunque también los colonos provenientes de La Habana, Güines y Matanzas. Leonardo García Chávez en su libro Historia de la Jurisdicción de Cárdenas plantea que la llegada de familias americanas y francesas fue fructífera para la región de Cárdenas y sus alrededores, al fomentar no sólo el cultivo de café, sino que aumentaron las siembras de cañas, establecieron molinos o ingenios para fabricar azúcar y ensayaron la siembra de cacao. Entre las familias que se asentaron se encuentran: Phinney, Berchast, Laurent, Lecllére, Villére y Blain, Alfredo Lajonchere, Antonio Bacot y Jonicot, Biart, Bogd y Montero, entre otros, que fomentaron varios trapiches e ingenios. En el año 1843 se crea la Tenencia3 de Gobierno, Cárdenas se compartía en 7 partidos: Cimarrones, Lagunillas, Cejas de Pablo, Guamuta, Hanábana, Palmillas, Macurige; aunque durante el siglo XIX los límites regionales fueron variando indistintamente ganando o perdiendo terreno, como en 1850 que se le agregó Macurige y se le adicionó Cantel, en el 1859 cuando se constituye el Ayuntamiento por la Junta Municipal, pierde los partidos de Cejas de Pablo, Hanábana, Macurijes, Macagua, Palmillas y en el 1879 se le segrega Lagunilla, repartida de nuevo en 1900 entre Cárdenas y Cimarrones.4 Durante el primer cuarto del siglo XIX la población de Cárdenas fue perfilando su carácter heterogéneo, franceses, catalanes, asturianos, isleños, vizcaínos, norteamericanos, italianos, negros africanos y se introducen en 1847 los primeros chinos en calidad de contratados. Introducción de negros esclavos. La fecha de introducción de los primeros negros en América no se conoce con precisión pero los historiadores confirman que en España desde la época de la dominación árabe existía la esclavitud africana, la trata o comercio de esclavos encontró en España desde el siglo XV una fuente de cultivo sobre todo para el servicio doméstico. En la época en que Diego Velásquez se preparaba para la conquista de Cuba, se conoce que el rey ordenó el envío a la Española de 200 esclavos negros; a partir del 1512 se autoriza la entrada de 300 africanos empleados además de las labores domésticas y la extracción de oro, para la construcción de fortificaciones.5 El fomento de la población negra en Cuba estuvo asociada fundamentalmente a la industria azucarera, Ramiro Guerra señala que a partir de 1590 el propio Cabildo de la Habana concedió tierras para la siembra de caña dentro del radio de ocho leguas reservadas por las ordenanzas municipales (…) para la producción de mantenimientos (….) levantándose cerca al caserío de la ciudad los primeros ingenios.6 La nueva industria tropezó con grandes dificultades: la falta de mercado y la imposibilidad de importar implementos de fabricación y la escasez de esclavos. Al finalizar el siglo XVIII Cuba contaba con un población de 94.440 blancos, 31.847 persona de color libre y 44.333 esclavos.7 La apertura del comercio con países como Estados Unidos, Francia y las colonias de América, facilitó la entrada masiva de negros africanos embarcados directamente desde las costas de África hacia Cuba. El tráfico de esclavo hacia las costas de la Habana, Matanzas y Cárdenas en el occidente del país durante el siglo XIX, demuestra la complicidad entre colonos, gobernantes y los hacendados cubanos. Desde África facilitado por los propios jefes de las tribus o regiones, los negros eran vendidos a los traficantes, capturados a la fuerza o por engaño y llevados a las costa para embarcarlos en los buques negreros. Las factorías situadas en sitios cercanos al mar era el lugar de espera de los veleros de la trata, en la cual también se intercambiaban otros productos además del comercio humano. Los negros africanos provenían de diferentes puntos de la costa occidental de África y hasta la costa oriental. Entre los lugares más frecuentes Fernando Ortiz en Los negros esclavos, menciona: Nigeria, Senegal, Gambia, Sierra Leona, Mina, Costa de Oro, Cabo Corso, Petit Popo, Costa de Benín, Viejo y Nuevo Calabar, Loango, por citar algunos. Los negros traídos en calidad de esclavos hacia América recibían diversas denominaciones étnicas8 que estaban determinadas por: las deformaciones en el habla de las lenguas europeas diferentes a la fonética de las comunidades étnicas africanas; por el nombre del lugar desde donde fueron embarcados hacia América o el nombre de la región donde le imponían el vasallaje. Tal es el caso de los esclavos de Ashanti, procedían de la factoría El Mina, de Costa de Oro y eran denominados mina, o los del reino de Ardra que fueron vasallos del reino de Dahomey y los nombraban arará dahome. Los negros esclavos denominados como congo para el comercio negrero, vivían en África en una inmensa superficie de terreno llano cubierto en casi su totalidad de una espesa selva tropical, cuya densidad impide el paso de los rayos del sol, por eso el clima es muy insalubre con una intensa humedad. Durante los siglos XVIII y XIX desarrollaban el cultivo del mijo, maíz y mandioca; las viviendas las confeccionaban con una estructura cuadrangular en planta, con techos a dos vertientes, las casas en los poblados dispuestas en círculo. Según Panyella existen diferencias e intercambios culturales entre los pueblos del Norte y del Sur; la organización social en el Sur son estados muy jerarquizados, los cuales han mantenido las antiguas organizaciones clánicas. El antiguo reino del Congo o del Mani Congo, los reinos de Lubango, de Cocongo y Bakuba fueron importantes.9 Practicaron con gran maestría la talla en madera, a pesar de la variedad e interés que reviste la música y su indumentaria. Desde el punto de vista religioso un culto importante fue el dedicado a las fuerzas de la naturaleza, especialmente los espíritus de la selva. En el sur también se arraigó el culto al cráneo de los antepasados o de la cabeza, fue común la magia y la adivinación. Otra etnia de procedencia africana fue la gangá, el mayor porciento provenía de Guinea Bissau y Senegal, aunque también llegaban de Sierra Leona, Liberia, Gambia y en menor cantidad de Mali y Mauritania. Fueron conocidos en Cuba con la doble denominación de ganga kissi o quisi, mani, conú, longobá, entre otras. El término gangá según Alessandra Basso es una expresión multiétnica y multicultural, esta diversidad le impidió encontrar en Cuba un punto de unión alrededor del cual cohesionarse y subsistir en el medio extraño y hostil de la esclavitud (…)10 La zona geográfica en que se desarrolla la cultura de estos pueblos es casi ininterrumpidamente un pasaje típico de selva tropical con clima húmedo y caluroso, abundante precipitación y desarrollo de la ganadería. La poligamia era muy extendida entre estos pueblos y estaban arraigadas las sociedades secretas con fines mágico – religiosos, se practicaban tatuajes y escarificaciones. Una de las sociedades secretas más interesantes fue la de Poro que se extendió a gran número de tribus (dan, buro, mende) y que tuvieron un paralelo con la sociedad femenina Sende. Alessandra nos advierte que en las mayoría de las etnias que en Cuba entraron como gangá formaban parte de la sociedad Poro, aunque no se tenga conocimiento de la existencia de la misma en Cuba.11 En la provincia de Matanzas y especialmente en el municipio de Perico se conserva el único núcleo cultural que se autoidentifica como gangá-longobá. Los yorubas se localizaban en la antigua región de Ulcumí al Nordeste de Benín, cerca del delta del Níger, los yorubas poseen una civilización propia, con una elevada tradición cultural. El reino de Benín, vecino de los yorubas (habitaban la ciudad - estado de Oyo), estaba regido por reyes de extraordinario despotismo, en el comercio con Europa, este lugar desarrolló un papel muy activo en el intercambio de marfil y esclavos. Entre los yoruba la agricultura estaba bien desarrollada, los hombres tenían a su cargo las labores agrícolas, a diferencia de las zonas selváticas que se ocupaban de la caza nada más. Poseían varias sociedades secretas: egungun, gelede, con un carácter propiciatorio, los dioses conceden la necesaria protección para obtener la prosperidad de sus miembros, en otra como la de ogbonin, el Obba o jefe se convirtió en un instrumento de tiranía, controlando la vida de la tribu. La extensa región de Nigeria es también punto de referencia en los estudios de la etnia denominada como carabalí, Calabar es el nombre de un río de la cuenca inferior del Níger, el 99,7% de los denominados en Cuba como carabalí procedían de esta zona, autodenominado como ibo, iyo, ekoi, Ibibio y Jausa; Guanche plantea que en Cuba se afilian a esta denominación los isuama, suamo, briche, efík, brícamo, abalalo, abaya, oru, entre otros. En porcientos más reducidos algunos procedieron del Camerún, Guinea Ecuatorial, El Chad, Ghana, Togo, Burkina Faso y Benín. En Cuba arará comprendió a los esclavos procedentes de las etnias ewe y fon, capturados en el territorio del antiguo reino de Dahomey, hoy República de Benín, procedieron también de Ghana y Togo. Forman parte de la familia lingüística congo – cordófona, de lengua kwa. Los diversos grupos étnicos conocidos como mandinga se ubicaron en una extensión territorial amplia que fue desde Guinea, Costa de Marfil, Cabo Verde, Togo, Nigeria y el Camerún. Guanche plantea que ″la mayor cantidad de esclavos que entraron procedentes de esta zona se autodenominaban: gola, bembará, cono y fulbe, aunque también se agrupan los malinque, fula, silmissi, futonga″, entre otras.12 Originarios de Ghana, Liberia, Marrueco, Argelia y Túnez se nombran los akan, achanti, fanti, popo, sante, berveri, conocidos también como Mina.13 Las costas africanas del Océano Indico sirvieron aunque con menos fuerza (comparándola con la del Atlántico) para capturar mano de obra barata hacia América y en particular a Cuba. Los macuás, nombre con el cual se autodenominan los negros procedentes de Mozambique, Tanzania, Zimbawue, Sudáfrica y Madagascar, conformaron el diverso panorama cultural y lingüístico que caracterizó la presencia africana en nuestro país durante el período colonial. La selección de los negros en las factorías no era al azar, las características físicas, el sexo, edad, eran condiciones básicas que tenían en cuenta los negreros; el valor de los esclavos por los intermediarios africanos se calculaba en especie o en moneda, de forma que la sumatoria de los diversos productos determinaban el precio del esclavo. Desde el añ0 1800, antes de la fundación de Cárdenas ya existían autorizaciones para descargar y vender bozales en las costas de esta región, los cuales eran transportados en barcos como el Libertgad y el Frienchip americanos.14 Las condiciones en que se realizaban estos viajes eran extraordinariamente crueles para el negro, atados de dos en dos por medio de esposas y grilletes aprisionados, aglomerados unos contra otros, obligados acostarse de costado sin poder cambiar de posición, situados lejos de los cubos para realizar sus necesidades fisiológicas, rodaban ansiosos sobre sus compañeros ocasionando heridas y hasta la muerte a causa de los hierros.15 La región de Cárdenas durante la primera mitad del siglo XIX experimentó un considerable aumento de su población negra, antes y después de la represión de la trata negrera (1845)-(1867). Las condiciones anormales de transportación de los esclavos provocaba la proliferación de enfermedades, epidemias y asfixia. Las autoridades coloniales conscientes de los riesgos que podía acarrear esta situación para los habitantes de la isla incluyendo los futuros propietarios de los esclavos, certificaban la vacunación de los esclavos antes de ser vendidos. En el año 1819 se precisa por las autoridades de Matanzas, la vacunación de 1241 bozales, de los 1956 que llegaron de las costas de África. 16 En los puertos, playas vecinas, bahías desiertas y cayos cercanos desembarcaron negros bozales que luego eran repartidos a las plantaciones de la región de Cárdenas. Los gobierno de la Habana y Matanzas alertaron con frecuencia a sus Capitanes Pedáneos sobre la entrada de negros bozales efectuadas en: Guásima (1842), Camarioca (1842,1852, 1862), Siguapa (1853-1855), Corral Nuevo (1856), Alacranes y Los Palos (1848,1857), Canasí y Corral Nuevo (1860) 17 y Limonar (1832).18 A pesar de las comunicaciones realizadas por el gobierno, se crearon patrullas entre los vecinos de las comarcas para vigilar las costas y en aquellos ingenios que sus dotaciones pasaban de setenta esclavos, fue solicitada la tenencia de armas para controlar a las amplias dotaciones.19 El comercio y contrabando de esclavos con fines económicos en la zona de Cárdenas durante el siglo XIX, se evidencia en la extensa documentación existente en el Archivo Provincial de Matanzas y en la Colección de Documentos del museo "Oscar M. de Rojas", los cuales ejemplifican la llegada y venta de esclavos en barcos procedentes del exterior, así se expresa el arribo de la Goleta Margarita desde Luango con 308 bozales, la fragata Don Juan con 607 esclavos con bandera norteamericana y procedente de la costa de África, la Goleta española nombrada La Esperanza, cuyo capitán era D. Pio de la Bastida (1816), entre otras embarcaciones.20 Estos arribos estaban destinados a determinados ingenios para abastecerlos de fuerza de trabajo esclava. "Arribo de cargamento a Boca de Camarioca de bozales, con destino al ingenio Rosario en el año 1861 y al ingenio Ramona ,los negros nombrados: Rafael gangá, Pedro congo, Jacinto mandinga, Elías carabalí, Daminan gangá (…)21 Las zonas de Lagunilla, Camarioca, Guamuta, Cimarrones, se llenaron desde fechas tempranas (1817) de cafetales como Minerva, Constancia, La Luisa y de ingenios, incrementando sus dotaciones de esclavo. A continuación relacionamos algunos ingenios y sus dotaciones de esclavos, durante el período de (1860-1872).22 Ingenios de Lagunilla Dotación esclava -San Fernando 355 -Osado 120 -Progreso 280 -Triunfo 66 Ingenios de Cimarrones -Purisima Concepción (La Alcancía) 363-La Ceres 179 -Conteo 150 -Conquista 136 -San Antonio Mora 108 Ingenios de Guamuta -Marqués de la Real Proclamación 238 -Santa Ana 100 -Guasimal 199 Los precios de los esclavos oscilaban en dependencia de su escasez, llegando a costar hasta $1000.00 pesos en el año 1866, "los negros Rosalia criolla y Antonio criollo fueron vendidos en el año 1858 por el valor de $450.00 pesos a Juaquín García Angarica, esclavos de 24 y 16 años respectivamente." 23 La compra de los esclavos procedentes de África para el trabajo duro en las plantaciones, estuvo matizada por el conocimiento del comprador del lugar de origen del esclavo. Existía en la psicología del comerciante y de los hacendados, criterios esquemáticos y prejuiciosos acerca del comportamiento de los esclavos africanos. Algunos escritores de la época colonial como Henri Dumont y Cirilo Villaverde, consideran que los mandingas se asemejan a los lucumíes por su talla, fuerza muscular y excelente salud e inteligencia para las labores, fieles a sus amos, pero rebeldes ante los abusos. Con otras cualidades los congos eran descritos como tímidos, dados al reposo, poco entusiasmados por la libertad, siendo empleados como caleceros u operarios en labores más sencillas.24 Dumont describe a los carabalíes similares al resto de los negros por sus características físicas, excepto por la talla inferior a la media y su fuerza muscular, de buen carácter y amantes al trabajo, muy comprados por su temperamento linfático y cumplidores de sus obligaciones. Analizar la preferencia de los compradores de esclavos hacia una etnia u otra a partir de la primacía de los rasgos físicos y caracteres psicológicos de los esclavos, dificulta esclarecer la esencia de la significación histórica de la trata negrera como mecanismo de colonización de Europa hacia los pueblos del continente africano; considerados por ellos como primitivos, salvajes, carentes de inteligencia y cultura. La codicia y desesperación por buscar a toda costa recursos humanos y materiales para enriquecer los tesoros monárquicos, dio inicio en los pueblos de África y en el continente americano, con la trata negrera, a una de las épocas de mayor oprobio. Los lugares de tráfico donde estaban las factorías se convirtieron, en la medida que se sistematizó el comercio negrero, en colonias territoriales de Europa. Las denominaciones étnicas que más se conocen en Cuba, por la entrada de gran cantidad de esclavos, corresponde a los lugares en África de mayor comercio. Los libros de bautismo del Archivo Parroquial de Cárdenas comprendidos entre los años (1788-1868), ejemplifican las diversas denominaciones étnicas con que fueron nombrados los negros africanos que se asentaron en la región de Cárdenas en dicho período. Si comparamos los datos estadísticos aportados por Guanche en Procesos etnoculturales (ver anexo 12), con los resultados de los libros de bautismo de Cárdenas, se aprecia coincidencia en las denominaciones étnicas: congo, ganga, carabalí, mandinga, lucumí, mina y macuá; lo cual demuestra que los asentamientos de etnias africanas en la región fue expresión de un sistema organizado de comercio humano dirigido desde la metrópoli hacia la isla, las zonas de África en que las condiciones del tráfico resultaron más eficaces aportaron a la isla gran cantidad de negros en calidad de esclavo y por consiguiente mano de obra barata para el trabajo manual de la agricultura. En fechas tan tempranas a la fundación de la ciudad de Cárdenas, el censo de 1837 aportaba un total de 1192 habitantes, de los cuales 337 eran esclavos y 50 libres, ya en 1852 Hellberg reporta que existían 572 varones esclavos y 313 hembras para un total de 885 y 258 varones libres, 292 hembras para 550 en total. En los partidos25 de Lagunilla y Camarioca pertenecientes a esta jurisdicción26, por citar un ejemplo, se consignaron 14313 y 4701 esclavos respectivamente, 263 y 114 negros libres, lo cual demuestra que entre los años comprendidos entre (1840-1859), el mayor por ciento de la población de la región de Cárdenas (70%) era de raza negra.27 A partir de la segunda mitad del siglo XIX, la entrada ilegal de negros procedentes de África disminuye considerablemente, hacia esta situación conspiró: la modernización de los trapiches primitivos para máquinas de vapor en los ingenios; las pérdidas capitales que ocasionaba para el colono la mano de obra esclava, al mantenerla, vestirla y asistirla en sus enfermedades durante el año y la fuerza alcanzada por las corrientes ideológicas independentista y abolicionista durante la guerra de los Diez Años. Para el período comprendido entre 1877-1887, existía en Cárdenas 11252 blancos, 1526 negros esclavos, 1279 asiáticos cumplidos;28 es evidente que la composición demográfica ya estaba cambiando con relación a los períodos anteriores. Avance económico de la región de Cárdenas. Varios sucesos ocurridos desde finales del siglo dieciocho constituyen los motores impulsores del avance económico de la región de Cárdenas en el período de 1828-1868. La apertura de las relaciones comerciales autorizadas por España para sus colonias, con buques extranjeros de Inglaterra y Estados Unidos principalmente, se hace oficial en 1818 aunque desde finales del pasado siglo Europa y Estados Unidos ocupaban un lugar en el comercio exterior de Cuba. Las condiciones geográficas de Cárdenas, tierras fértiles, buenas llanuras para sembrar caña, pequeñas lomas para las plantaciones de café y una salida marítima natural, facilitaba la comercialización de los productos agrícolas a los ricos hacendados de la zona. En el 1817 se construye el primer muelle de la bahía a través del cual se mantuvo un tráfico con los puertos de Matanzas y la Habana, hasta el 1844 en que se habilita el puerto de Cárdenas para el comercio exterior. Hellberg apunta que en 1851 el movimiento del puerto eran tan significativo que entraban 415 buques de diferentes países, con un tonelaje de 86.000; se recaudaba por el concepto de importación en aduana $638.582 y por exportación 1.299,755, $164.181 por navegación, para un saldo de $2.102.518. 29 Se exportaba bocoyes de miel de purga, azúcar mascabo, pipas de aguardientes y cajas de azúcar. La producción azucarera fue abarcando más áreas y rendimientos, desplazando gradualmente a la producción de café la cual se ve afectada por la competencia con Brasil y los países de América Central. En el año 1817 existían en Camarioca dieciocho cafetales que representaban un 24% de los 75 existentes en la provincia, aunque esta cifra creció en el año 1822 a 37 en la región, con una producción de 18 837 arrobas; los cafetales más significativos fueron: La Minerva, Tentativa, Constancia y Resignación, entre otros. En el alza de la producción azucarera en la región hay que tener en cuenta otro aspecto, la decadencia experimentada por Haití con resultado de la revolución de 1791; Cuba se convierte en lo adelante en el mayor exportador de azúcar de la región, alrededor del 42% de las exportaciones iban para Estados Unidos y sólo el 12% de ellas se dirigían a España. "Cuando España vino a darse cuenta de la situación - si es que se dio cuenta alguna vez – ya Cuba había dejado de ser económicamente, una colonia suya y había pasado a ser una colonia de las potencias capitalistas europeas y de Estados Unidos"30 En la declaración jurada de ingenios del padrón de las fincas rurales, de los partidos de la jurisdicción de Cárdenas se recogen los ingenios que conforman la conforman, la extensión territorial de las tierras cultivadas y no cultivadas, dotaciones de esclavos, ganados, gastos administrativos, entre otros datos de interés. Entre el 1859- 1868 la jurisdicción de Cárdenas contaba con 147 ingenios, de ellos 135 de trapiches de vapor y 12 trapiches de bueyes. 31 El aumento de la productividad se debió en gran medida a dos aspectos fundamentales, el primero, la incorporación de mejoras tecnológicas en los ingenios; en el año 1864 se recogen por la jurisdicción de Cárdenas, las capitanías que incorporaron nuevos aparatos para la elaboración del azúcar, estas fueron: Camarioca, Guamuta, Lagunilla, Cimarrones y Guanajayabo, las que contaron con tacho al vacio, centrífuga y tren completo de Derosne.33 El segundo fue el aumento de las dotaciones esclavas que se inició de manera ilegal a partir del año 1821, cuando España y Cuba burlaron el tratado con Inglaterra ( 1817) de eliminar la trata negrera. El vínculo de Cuba con los mercados capitalistas representó la introducción de más de 523 mil esclavos en un período de medio siglo. La muerte de un esclavo víctima del exceso de trabajo, los maltratos, enfermedades o suicidios la compensaba el hacendado esclavista con la importación de otros negros, lo importante para él era no perder la productividad. La tercera década del siglo XIX fue floreciente, el 8 de abril de 1837 se organiza la Empresa del Ferrocarril de Cárdenas, en el 1840 se inaugura el primer tramo hasta Contreras, en los meses siguientes hasta Cimarrones y al finalizar el año llegaba a Bemba, una de las zonas más valiosas en la producción agrícola por la cantidad de ingenios que poseía. La extensión del camino de hierro hacia el sur incluía la prolongación de la línea férrea hacia los ingenios que se gestaban en Macurige al suroeste de la región, terminándose en 1844 como parte de la estrategia seguida. La implantación del ferrocarril como resultado de los avances científico técnico propició que mejorara el sistema productivo y financiero. Los precios del azúcar en el exterior y el aumento de la producción en el extranjero, obligó a los hacendados esclavistas a disminuir los gastos en mano de obra para el cultivo y acelerar todo el mecanismo de transportación del azúcar y sus derivados. Hay que tener en cuenta que a partir de este período (1830), el precio del azúcar se encarecía por el contrabando de esclavos. En ocasiones los barcos negreros lanzaban al mar cargamentos completos de esclavos por temor a ser descubiertos por los gobernantes, que se enviaban cartas prohibiendo el "desembarco de negros bozales sin la debida autorización de la jurisdicción"34 , para cubrir sus responsabilidad con este comercio ilícito que les reportaba grandes ganancias.. El ferrocarril de Cárdenas a Bemba estuvo precedido en el año 1837 por el camino de hierro de la Habana a Bejucal, creándose para estos efectos en el año 1832 la Junta de Fomento, encargada de las actividades de promoción, transporte de la población, construcción de caminos y agricultura, entre otros objetivos. En la década del cuarenta se continuaron enlazando nuevas vías que comunicaban las principales zonas azucareras con los puertos más cercanos, así se construyen las líneas de : Habana-Gϋines, Batabanó, San Antonio y a Guanajay por el oeste (1843-1848); de Nuevita a Puerto Príncipe (1851); de Remedios a Caibarien (1851); de Ranchuelos a Cienfuegos( 1859); Sabanilla a Matanzas(1842).35 Zanetti en Caminos para el azúcar, refiere que fue motivación para algunos hacendados en fomentar grandes ingenios en las tierras de la antigua hacienda de Managüises, situada al este de la línea del ferrocarril de Cárdenas. El ferrocarril de Júcaro (1841) unió los territorios de las haciendas de Sabanilla de la Palma, Laguna Grande y Managüises con el embarcadero de Júcaro en el litoral de la bahía cardenense. El acceso de los productores al camino de hierro para la transportación del azúcar y otros productos, fue disputado entre los hacendados, y con frecuencia ocurrían litigios por la apertura o cierre de caminos que conducían a tramos de línea férrea. Consta entre los documentos del museo "Oscar M de Rojas", el expediente de Dn Ignacio Montalvo y Calvo, dueño del ingenio Pintó, situado en los terrenos de la hacienda Bibanasí, de Hato Nuevo del partido de Guamuta, el cual se quejaba en la demanda por el cierre de un camino que atravesaba hacia su ingenio y que al cerrarlo el hacendado José Melgare, dueño del ingenio San Luis, del mismo partido, afectaba la transportación de sus frutas y comunicación con la nueva vía férrea de Itabo, embarcadero de Teja y del río de la Palma. 36 El crecimiento productivo de la región creció considerablemente, en el año 1859 se transportaban 42 864.850 libras netas de azúcar y en el 1895 los volúmenes de caña sobrepasaron los 51 119.631, superada sólo por la Empresa de Ferrocarril Unidos de la Habana con un volumen de 69 114.400. Se hizo evidente que los beneficios económicos de la Empresa de Ferrocarril de Cárdenas – Júcaro eran determinantes para el desarrollo económico de la jurisdicción.37 La construcción de las líneas férreas en la región demandó gran cantidad de mano de obra, no es casual que durante los años 1830 al 1859 se experimentó un crecimiento demográfico significativo, por lo que la colonia tuvo que importar masivamente trabajadores: isleños, asiáticos, norteamericanos y negros; el mayor número de estos estuvo compuesto por negros enviados de todas las partes de la región; desde los Depósitos de Cimarrones y de los ingenios, todos en calidad de esclavos. Ejemplo, en carta dirigida al Teniente Gobernador de Cárdenas por el Capitán Pedáneo de Cimarrones en el año 1862, se expresa la necesidad de contar con esclavos para la construcción de las líneas del ferrocarril: "Envío 39 negros por valor de $21 pesos cada uno, para ser contratados por cuatro días. Los negros pertenecen a tres haciendas de este partido .38 Los avances alcanzados por la región de Cárdenas en la producción azucarera, la comercialización y la transportación, permitieron que se convirtiera junto a la Habana y Matanzas, en un punto estratégico de desarrollo económico del occidente del país. El peso fundamental del trabajo rudo llevó nombre de esclavo, sin ellos, el régimen colonial español no se hubiera sostenido durante tantos siglos de dominación Conclusiones. La región de Cárdenas, por su posición geográfica y la existencia de una bahía, representó un lugar estratégico desde el punto de vista económico para los colonialistas, lo cual permitió su poblamiento y fundación. El crecimiento de la población negra esclava en la región de Cárdenas (1800 – 1859) fue aumentando gradualmente hasta ser mayoría, lo cual demuestra la política seguida por el gobierno colonial de incrementar la entrada de negros esclavos para emplearlos como mano de obra barata en la producción azucarera. Procedentes de África como resultado del comercio de esclavos se asentaron en la región de Cárdenas, africanos de diferentes zonas del continente, estos fueron identificados por los traficantes como: congos, gangá, lucumí, mandinga, carabalí, mina, entre otras denominaciones de menor cuantía. La gran cantidad de ingenios azucareros existentes en la región de Cárdenas, con altos rendimientos productivos y un intenso comercio con el exterior; facilitado por la introducción del ferrocarril como medio rápido de transportación, determinó el avance económico de la región durante las décadas de 1840-1850, unido al incremento de mano de obra esclava para acometer estas labores. CUERPO REFERENCIAL 1-Chávez García, Leonardo. Historia de la Jurisdicción de Cárdenas, Imprenta Cultural S.A, La Habana, 1930.p 386. 2- Chávez García, Leonardo. Historia de la Jurisdicción de Cárdenas, Imprenta Cultural S.A, La Habana, 1930.p 387 3-. Posesión de una cosa, cargo u oficio de teniente. Oficina en que lo ejerce. 4- Chávez García, Leonardo. Historia de la Jurisdicción de Cárdenas, Imprenta Cultural S.A, La Habana, 1930.p 388 -389 5- Nitoburg, Eduard. Los africanos en el nuevo mundo. Editorial Progreso, La Habana, 1991.p 240. 6- Guerra y Sánchez, Ramiro. Azúcar y población en Las Antillas. Editorial Lex, La Habana, 1961. p 54. 7- Guerra y Sánchez, Ramiro. Azúcar y población en Las Antillas. Editorial Lex, La Habana, 1961. p61 8- Nombres con que fueron conocidos ciertas comunidades étnicas en un determinado contexto histórico y de auto no con fines de autodeterminación. 9- Panyella, Augusto. Razas humanas. Editorial Ramón Sopena, Barcelona. 1963.p 402 10- Basso Ortiz, Alessandra. Los Gangá en Cuba. Fundación Fernando Ortiz, La Habana, 2005.p 107 11 Basso Ortiz, Alessandra. Los Gangá en Cuba. Fundación Fernando Ortiz, La Habana, 2005.p 112 12 -Guanche, Jesús. Procesos etnoculturales, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1986.p 59 13-Guanche, Jesús. Procesos etnoculturales, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1986.p 60 14- Archivo Provincial de Matanzas. Fondo Gobierno Provincial. Archivo: Esclavos. Legajo 22, No.1 15-Ortiz, Fernando. Los negros esclavos. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1986. p 147 16- Archivo Provincial de Matanzas. Fondo Gobierno Provincial. Archivo: Esclavos. Legajo 22, No.12 17- Archivo Provincial de Matanzas. Fondo Gobierno Provincial. Archivo: Esclavos. Legajo 21, No.10 18- Archivo Provincial de Matanzas. Fondo Gobierno Provincial. Archivo: Esclavos. Legajo 23, No.19 19- Archivo Provincial de Matanzas. Fondo Gobierno Provincial. Archivo: Esclavos. Legajo 22, No.125 20- Álvarez, Blanco Ernesto. Historia Local (1790-1840), Museo Oscar María de Rojas,1995, 200. Inédito. p 147 21- Museo Oscar María de Rojas. Colección de Documentos. Sección Esclavitud, industria azucarera y Ferrocarril. Comercio de esclavos. No Invt : 21.4-102. 22- Museo Oscar María de Rojas. Colección de Documentos. Sección Esclavitud, industria azucarera y Ferrocarril. Comercio de esclavos. No Invt : 21.4-97,96. 23-. Museo Oscar María de Rojas. Colección de Documentos. Sección Esclavitud, industria azucarera y Ferrocarril. Comercio de esclavos. No Invt : 21.4-23 24-. Dumont Henri, Joseph. Antropología y patología comparada de los negros esclavos 1876 Memoria inédita referente a Cuba, Revista Bimestre Cubana, vol. X : 264,265,268,274,350,353,412,413,1915 y vol. XI: 15-30,78-90,1916. 25- Distrito de una administración o jurisdicción que tiene por cabeza un pueblo principal.26-Poder o derecho para juzgar. Término, extensión de un lugar territorio en que un juez ejerce su autoridad. 27- Castro, Belkis. Las Guerras de independencias en Cárdenas 1895-1898, Historia Local, 1995. Inédito. 28- Castro, Belkis. Las Guerras de independencias en Cárdenas 1895-1898, Historia Local, 1995. Inédito. 29- Hellberg, Carlos. Historia estadística de Cárdenas. Editora Comité Procalles de Cárdenas, Cárdenas,1957.p 68-72. 30- Pino Santos, Oscar. Historia de Cuba. Aspectos fundamentales. Editorial Nacional de Cuba. Editora del Consejo Nacional de Universidades. La Habana, 1964.p 92. 31- Hellberg, Carlos. Historia estadística de Cárdenas. Editora Comité Procalles de Cárdenas, Cárdenas,1957.p 86 32- Museo Oscar María de Rojas. Colección de Documentos. Sección Esclavitud, industria azucarera y Ferrocarril. Padrón de fincas rurales (1862-1872). No Invt : 21.4-10,12. 33- Museo Oscar María de Rojas. Colección de Documentos. Sección Esclavitud, industria azucarera y Ferrocarril. Padrón de fincas rurales (1862-1872). No Invt : 21.4-188. 34- Archivo Provincial de Matanzas. Fondo Gobierno Provincial. Archivo: Esclavos. Legajo 21, No.54 35- Portuondo, Fernando. Historia de Cuba. Editorial Nacional de Cuba. La Habana,1965. p 341. 36- Museo Oscar María de Rojas. Colección de Documentos. Sección Esclavitud, industria azucarera y Ferrocarril. Expediente de 1867. No Invt 21.4-1 37- Zanetti Lecuona, Oscar y Alejandro García Álvarez. Caminos para el azúcar. Editorial Ciencias Sociales. La Habana, 1987.p 151. 38-Archivo Municipal de Cárdenas. Fondo Gobierno Colonial. Esclavitud, Patronato, Colonato. Legajo 120 y 121 FUENTES BIBLIOGRÁFICAS.  Alonso Andrew, Guillermo. Los Arará en Cuba. Florentina, La princesa Dahomeyana, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1992.  Álvarez Cabrera, Rosa M. Biografía del ingenio Progreso. Digitalizado, Cárdenas. 2008.Inédito  Álvarez, Blanco Ernesto. Historia Local (1790-1840), Museo Oscar María de Rojas,1995,200. 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No Invt : 21.4-10,12.  ------------------------------------.Colección de Documentos. Sección Esclavitud, industria azucarera y Ferrocarril. Padrón de fincas rurales (1862-1872). No Invt : 21.4-188.  ------------------------------------ Colección de Documentos. Sección Esclavitud, industria azucarera y Ferrocarril. Trato de esclavos. No. Invt : 21.4-177.  -----------------------------------. Colección de Documentos. Sección Salud. No. Invt : 21.3-318.  -----------------------------------------. Colección de Documentos. Sección Esclavitud, industria azucarera y Ferrocarril. Reglamento de la Sociedad Las Delicias .Cárdenas. Imp. La Crónica Liberal.  ----------------------------------------. Colección de Documentos. Sección Esclavitud, industria azucarera y Ferrocarril. Reglamento del centro para instrucción y recreo de personas de color. La Caridad. Tipografía del Diario de Cárdenas. 1889.  FUENTES ORALES  Cossío Hernández, Eduardo. Entrevista a Eduardo Cossío Hernández. Presidente de la Asociación Secreta Abacuá en Cárdenas, 9/VI/1999.


"De amar las glorias pasadas se sacan fuerzas para adquirir las glorias

nuevas".

José Martí



“… la HISTORIA NOS AYUDARÁ A DESCUBRIR LOS CAMINOS DE HOY Y DE MAÑANA, A MARCHAR POR ELLOS CON PASO FIRME Y CORAZON SERENO Y A MANTENER EN ALTO LA ESPERANZA (...)”.

RAMIRO GUERRA